Trabajamos con una camilla eléctrica profesional de última generación, diseñada para que cada sesión sea cómoda, segura y eficaz desde el primer minuto. No es un mueble más: es la herramienta principal donde ocurre tu recuperación, y por eso elegimos la mejor.
Su sistema eléctrico de altura regulable (de 48 a 90 cm) nos permite adaptarla a cada tratamiento y a cada paciente, sin esfuerzo y con total precisión. Tanto si vienes a tratar una lumbalgia, una lesión deportiva o una cefalea tensional, la posición importa, y aquí siempre es la correcta.
El cabezal largo con agujero facial y doble pistón permite tratar en decúbito prono con el cuello en posición neutra, algo fundamental en tratamientos cervicales y craneales. El control perimetral Space Ball —accesible desde cualquier lado de la camilla— nos da libertad de movimiento completa durante la sesión, sin interrupciones.
Con una capacidad de carga de 200 kg, espuma de alta densidad (40 kg/m³) y 4 ruedas con rotación 360°, esta camilla combina resistencia, ergonomía y movilidad en un solo equipo.
Porque una buena recuperación empieza antes de que pongamos las manos encima.





